Desde la antigüedad más remota el hombre siempre ha soñado con tener hijos y, pese a la infertilidad incurable en aquellos tiempos, ha procurado por todos los medios conseguir un heredero tan anhelado.
La primera madre de alquiler conocida en la
historia nació hace unos dos mil años antes de Cristo en la tierra árida de
Canaán, cerca de Hebrón. Es lo que dice al respecto el Antiguo Testamento
(Génesis 16), libro sagrado de los judíos, cristianos y musulmanes.
Sarai, la
esposa de Abram (Sara y Abraham se llamarán un poco más tarde), era infértil y
le ofreció a su marido la esclava Agar para que le gestara un hijo. Sarai dijo a Abram: “Ya que el Señor me
impide ser madre, únete a mi esclava. Tal vez por medio de ella podré tener
hijos”.
Y Abram accedió al deseo de Sarai. En aquel entonces Abraham tenía 86
años, pero su edad venerable no impidió la concepción. En 1910 a. C. Agar dio a
luz un hijo que recibió el nombre de Ismael. Sarai le sentó en sus rodillas
como si fuera su hijo propio. Éste fue el primer niño nacido por medio de un programa
de la llamada “gestación subrogada tradicional”.
A propósito, de Ismael
descienden todos los árabes que se llaman también ismaelitas o agarenos, por el
nombre de la “madre subrogada” que ha gestado a Ismael.
Es interesante que 14
años después del nacimiento de Ismael, en 1897 a. C. (el año de la destrucción
de Sodoma y Gomorra) Sara consiguió quedarse embarazada de su marido legítimo,
quien se preparaba para festejar su centenario, y dar a luz a Isaac.

Interesante este pasaje bíblico, muy bueno Vero. “Ya que el Señor me impide ser madre, únete a mi esclava. Tal vez por medio de ella podré tener hijos”. En alguno de mis post yo hablé de la libertad, pero la libertad basada en una conciencia real y bien estudiada, la libertad de decisión y de no ser criticado por el resto de los individuos, la decisión de entender u comprender tal o cual posición. la decisión de ser libre para decidir lo mejor de nuestra felicidad, esto último lo más querido de todo ser humano.
ResponderEliminar¡Gracias Miguel!
ResponderEliminarLa maternidad es un instinto materno que nace (aunque existen varias a las que no les nace). Pero, es interesante ver como desde esta época que mencionas, se buscaba una solución a la infertilidad de Sara al principio.
ResponderEliminar¡Desde el inicio de los tiempos!
ResponderEliminar¡Qué interesante!
ResponderEliminarGracias Fer
ResponderEliminarbuena nota!
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