Desde el principio William conocía el historial procreador
de su novia. La mamá de William no tuvo problemas en aceptar a una madre de
alquiler en la familia, a pesar de ser china y de costumbres muy tradicionales.
Él le pidió su bendición: «Ella no quiere casarse conmigo si no lo aceptas».
El trabajo de Lorene va más allá de portar el embrión,
alimentarlo y dar a luz. «Hago que la madre grabe una cinta con cuentos
narrados por ella en un lado y música que ella piensa apropiada en el otro.
Después llevo la grabación pegada a la tripa donde el bebé lo pueda escuchar».
No llega a darle el pecho al bebé, pero estuvo sacándose la leche durante meses
y enviándola a Nueva York congelada para Gordon. Esta vez, para los gemelos, se
ha comprometido a hacerlo sólo durante un mes. Tiene la ventaja de que la
futura familia de los gemelos vive cerca y se verán a menudo. Ahora lo hacen al
menos una vez por semana.
- Le pregunto a Lorene si piensa volver a alquilar su
vientre.
- No, ya basta.
- Pero eso seguramente también lo dijiste cuando estabas
embarazada con tu hija Kayla y ahora lo estás otra vez.
- Es verdad. Pero ahora tengo 35 años... Si hubiera un caso
muy especial de algún familiar o alguien muy desesperado por tener un hijo,
entonces quizás sí, una vez más.

Se necesita mucha madurez de todos los involucrados.
ResponderEliminarSí!
EliminarAw, Lorene :') cada vez la admiro más.
ResponderEliminarsiiii una bendición?
ResponderEliminarGracias por tu comentario Juan.
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