El alquiler de un vientre no está al alcance de cualquier
mujer española. Además de tesón y de una sólida preparación psicológica, hay
que disponer sobre todo de una cuenta corriente rebosante. Entre ocho y 12
millones de pesetas (más de 72.000 euros) se necesitan para hacer frente a
todos y cada uno de los múltiples gastos que se exigen en Estados Unidos para
acceder a este tipo de maternidad. La sangría empieza con el pago de un seguro
médico y otro de vida que la pareja contratante ha de hacerle a la madre de
alquiler.
El paso siguiente son los abogados (uno para cada parte)
cuyos honorarios también corren a cuenta de los padres biológicos, igual que
los gastos judiciales. A esto hay que sumar lo que cobra el equipo de
psicólogos que deberá atender a la madre de alquiler durante todo el embarazo.
La única salvedad es que si falta a alguna sesión (tiene que asistir a dos al
mes) su agencia le impone una multa. Luego están los análisis clínicos de la
mujer, su medicación, el coste de la transferencia de embriones y los pagos
mensuales por estar embarazada, incluidos gastos de desplazamientos. Si trae
gemelos, algo frecuente, 4.500 dólares más por cada uno.

Muchos gastos y debe ser desgastante el proceso.
ResponderEliminarWow! Qué impactante leer sobre "el precio" de un hijo. Pero al final, todo esto va más allá del dinero.
ResponderEliminarTodo por plata! que triste!
ResponderEliminar