El Centro de Bioética y Cultura (Center for Bioethics and Culture –CBC) entrevistó a Jessica Kern, una mujer nacida fruto de un contrato comercial de alquiler de vientres. Aquí compartimos algunas de las frases más destacadas de este testimonio:
“Soy el producto de una subrogación tradicional, lo que significa que mi madre de nacimiento es también mi madre biológica y ella hizo un acuerdo con mi padre biológico y mi madre adoptiva por 10.000 dólares y ella me entregó a ellos”
Jessica comenzó a preguntarse por sus orígenes y en un momento accedió a sus registros médicos y constató que su madre había celebrado una subrogación. “Como hija de una subrogación no tenía derecho a esa información”.
“Cuando conocí a mi madre a los 26 años de edad, inmediatamente me surgió el pensamiento: yo me parezco a esta persona… En algún lugar interior sé que está faltando una conexión, pero como no has tenido esa conexión, no sabes qué es lo que está faltando, y toma tiempo luego saber lo que es”. Jessica relata que el primer encuentro con su madre de nacimiento fue una experiencia feliz.
Su madre de nacimiento tuvo los primeros dos hijos, fue madre subrogante de sus siguientes tres hijos y conservó el último. Y todos son hijos biológicos de ella.
“Muchos de los nacidos por donación de gametos no hablan por temor a las consecuencias intrafamiliares”.
Define la relación con su “madre” por subrogación como inexistente. “La conexión realmente nunca se estableció. No tiene un fundamento sólido. Y existe esa sensación: “Nosotros pagamos por ti. Tú eres nuestro hijo. No se supone que vayas y busques a nadie más allá afuera”. De alguna manera, yo la traicioné a ella en mi búsqueda por mi madre de nacimiento”.
Sobre las reacciones de la gente, Jessica cuenta que algunos piensan que ella tendría que estar agradecida por estar aquí y no debería profundizar en estos problemas.
La pariodista preguntó sobre su pensamiento sobre la subrogación de vientres. Jessica contesta que “es perjudicial para el niño separarlo de sus orígenes biológicos salvo en casos de extrema necesidad”. “Cuánto más investigas sobre el tema, más problemas encuentras”.
Dice Jessica: “Para algunos, si se firma un documento de consentimiento antes del embarazo, se trata de subrogación y si se firma luego del embarazo es tráfico de personas. Cuál es la diferencia pues se trata de las mismas acciones”.
“Dado que tenemos la tecnología, ¿debemos usarla? La subrogación lleva cerca de 30 años y la donación de esperma más tiempo. Hay necesidad de hacer una pausa y hacer estudios serios. Y estoy segura que esos estudios mostrarán que esto no es en el mejor interés de mujeres, niños y familias”.
A través de su testimonio, Jessica quisiera que se prohíba la subrogación en los Estados Unidos.
Es un tema muy controversial y fuerte.
ResponderEliminarEs que siempre habrá pros y contras. Casos de éxito y casos fallidos, pero eso no significa que sea algo malo.
ResponderEliminarInteresante punto de vista Fernanda!
EliminarQue fuerte.... tendríamos que ver como esta por dentro!
ResponderEliminarDifícil!
EliminarSi dificil y complicado.
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